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VIRGEN DE LA SOLEDAD
La Virgen de la Soledad fue donada, junto con el Santo Sepulcro, por
la familia Unsain en 1694. Es una imagen de la dolorosa de vestir,
únicamente tiene talladas manos y cara, que sale a las calles
logroñesas bajo un rico palio de cuatro varales.
Es de autor anónimo y pertenece a la escuela barroca de finales del
siglo XVII.
La imagen se presenta a Logroño extraordinariamente vestida,
destacando entre sus complementos su manto, diseño de Francisco
Rodríguez Garrido. Con unas dimensiones de 4 metros de ancho por 5
de largo de terciopelo negro de Lyón, que sería bordado en oro por
las MM. Adoratrices y estrenado el 6 de marzo de 1949. Fue costeado
por suscripción popular, destaca el donativo de una señora que, de
forma anónima regaló tres kilos de oro, más lentejuelas del mismo
metal y riquísimos encajes.
El palio fue estrenado el 18 de abril de 1969. Las MM. Adoratrices
bordaron las caídas del dosel a realce y oro.
El palio fue restaurado, junto con el manto, por las Adoratrices de
Madrid en 1990.
El delantal es de terciopelo negro y está bordado a juego con el
manto.
Para conmemorar el 25 aniversario de la fundación de la Cofradía se
decidió dotar a la imagen de una corona, realizada en 1990 en oro y
piedras preciosas por la Casa Marcos, Joyero de Logroño. Fue
bendecida el 11 de abril de dicho año. En realidad es una diadema.
La Virgen también lleva en su pecho la medalla de sufrimientos por
la Patria, que le fue dada por un oficial de la legión.
La Virgen de la Soledad es portada sobre unas andas, que
alcanzan un peso de 2800 kilos y son llevadas por 50 portadores.
Recientemente han sido mejoradas, añadiéndoles unos respiraderos. El
conjunto es espectacular.

VIRGEN DOLOROSA
En 1970 se encargó, la talla de imagen de una Virgen Dolorosa en el
momento de encontrarse con su Hijo. Esta imagen no gustó, y la
Cofradía de Ntra. Sra. La Virgen de la Soledad decidió devolverla al
escultor. Fue entonces, en 1971, cuando se encargó a los Navarro de
Zaragoza la realización de una nueva Dolorosa. Que gustó más que la
anterior. Desde ese momento se la conoce como la Dolorosa del
Encuentro. Únicamente sale a la calle en esta procesión.
Tiene 1,70 metros de altura, realizada en madera de abedul, y con
manos practicables. Es una imagen toda de talla. La Virgen eleva
discretamente sus ojos al cielo.

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semanasantalogrono.com
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